La chaqueta Barbour o cómo un clásico British vuelve a tener rollazo

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Desde que en las últimas temporadas haya sido reivindicada como una opción cool para el clima nublado y lluvioso, e incluso se haya declinado en versiones dignas de pertenecer a colecciones de moda, la popular chaqueta Barbour se ha despojado de la tradicional solera que lo situaba en actividades propias de la clase aristocrática (caza, pesca) y ambientes estudiantiles de corte “pijo ”, adquiriendo ese halo de lo que puede denominarse “objeto de culto” entre la comunidad fashion.

Su indiscutible funcionalidad a la hora de repeler las gotas de lluvia viene quedando refrendada mucho tiempo atrás, cuando J. Barbour ideó una técnica para encerar los abrigos que fabricaba para los pescadores en la época (la casa J.Barbour & Sons se fundó en 1894 en la ciudad costera británica de South Shields), y que personalidades como los miembros de la familia real inglesa (la reina Elizabeth y Diana de Gales entre ellos) y actores de renombre como Steve McQueen o Robert Redford encumbraron como parte de sus planes más casual.

Chaqueta Barbour: cuando lo funcional es cool

Beaufort, con forro de lana y print de tartán para mantener caliente el cuerpo, cuello de pana y múltiples bolsillos para guardar originariamente accesorios de caza, es, quizás, el modelo más icónico de la casa, aquel que no se tira cuando se estropea, sino que se repara, y el cual tampoco se lava ni se lleva a la tintorería, sino que se encera para mantener intacta esa magnífica impermeabilidad.

Su corte clásico, unisex y atemporal ha contribuido a enriquecer la leyenda, por no hablar del imaginario que nos evoca solo con visualizarla: el verdor de los campos ingleses y el olor a mojado después de haber llovido durante horas. Pero probablemente hayan sido musas del estilo contemporáneas como Alexa Chung, Sienna Miller, Olivia Palermo, y de manera más concreta, en la atmósfera festivalera (con Glastonbury como máximo exponente) de la mano de la propia Chung, Lilly Allen, los miembros de Artic Monkeys o Rufus Wainwright, los responsables de elevarlo a objeto de análisis por parte de artículos y reportajes de moda.

Y tirando del hilo de #AlexaChungxBarbour, probablemente podamos ver el alcance de esta estética british y deportiva que tan pragmáticos están revelando los estilismos otoñales de un tiempo a esta parte, dadas las múltiples interpretaciones y giros de estilo que viene experimentando la tradicional chaqueta encerada: desde clásicas gabardinas al más puro estilo Burberry hasta versiones de corte cropped y compuestas por diferentes tonos de verde, tipo patchwork.

Puede que, quizás para muchas de nosotras, dadas nuestras últimas circunstancias, inclinadas más hacia la querencia por la calidad de las prendas y su perdurabilidad en el tiempo, haya llegado ya el momento de hacerse con una Barbour.

¿Qué pensáis? ¿Alguien de aquí tiene la suya todavía y la usa asiduamente?

For some time now, the iconic and tradicional Barbour jacket has been recovered by the fashion industry now as an object of desire once that Alexa Chung and other stylish muses have been worn it to some of the most cool events, including music festivals such as Glastonbury. Its incredible functionality (a waxed texture that repels water), timeless and unisex pattern make it the perfect jacket for autumnal weather, as it evokes us the British greenery after rain.

Fotos: Instagram.

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5 comentarios

  1. Hola! La verdad que práctica, sí es, aunque hasta ahora, no me la había planteado como inversión de fondo de armario. Aiiiis, Adriana, ya me has creado otra necesidad! El Barbour me da sensación de frío, otra cosa muy típica del Barbour y por la q no me ha llamado mucho, es por su olor.. Supongo q será la cera, la que desprende ese olor tan característico.
    Este año quiero invertir en buen abrigo pero creo q me decantaré por alguno de corte clásico de lana.

  2. En Cortefiel suelen tener chaquetas de este estilo que no son nada caras para su calidad.

  3. Hola, la verdad es que siempre me han encantado, pero me temo que se me escapan de presupuesto.

  4. Tengo el verde y el azul. Hace años que no me los pongo pero están guardados. Tendría que encerarlos para ponerlos a punto. La única pega que les pongo es que son prendas muy frías, los míos no tienen el forro de pelo ( parece una alfombra ) por dentro y aunque son perfectos para el agua y el otoño no para el frío de invierno. Ah! también tengo los gorritos a juego!

  5. Me encanta cómo los lleva Alexa! Aún así no me veo con una, me gusta más una gabardina de otro estilo.

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